La Casa
La Casa de las Tortugas

La Casa de Las Tortugas de María Félix fue construida en los años setentas por el talentoso Pepe Mendoza, un arquitecto con un sentido muy europeo de la arquitectura. Inspirada en las Villas Italianas, ubicada en Cuernavaca, Morelos, México. 

Como un tributo a la artista que los franceses llamaron «la Plus Belle Femme du Monde» (La Mujer Más Bella del Mundo),, tenemos el privilegio de trabajar en la conservación y preservación de este patrimonio arquitectónico que tiene impregnado en cada espacio, trazo y escultura el sello de “La Doña”.


Conservando la exclusividad con la que vivió la máxima diva de México, el mobiliario actual perteneció a la reina María José Di Savoia, de la familia real de Italia.


Al interior de la casa, que siempre lució majestuosa y con decorado exquisito, se conservan obras de arte de el pintor ruso-francés Antoine Tzapoff , su último compañero sentimental. 


Resaltan los candiles de bacarat, provenientes de la Villa que habitó durante su exilio en Cuernavaca el sha de Irán, Reza Pahlevi, uno de los hombres más ricos del mundo.


De su envidiable y amplia colección de porcelanas ,alfombras persas y muchas piezas curiosas que la artista acumuló en vida, hoy en día se pueden apreciar porcelanas, platería y múltiples objetos. 


Por su especial admiración y cariño a los reptiles, “María Bonita” bautizó a su villa como “La Casa de las Tortugas.” Proyectada en tres plantas, más una terraza con miradores desde donde se tienen excepcionales vistas selváticas de Cuernavaca. Se accede por la Avenida Palmira y se interna en una de las muchas privadas muy discretas que existen a lo largo de ésta, la avenida más rica y elegante: ahí sólo se levantan grandes pro-piedades, con bellísimos jardines: nada se ve.


En mosaico veneciano, una artesanía que ya es propia también de Cuernavaca fueron dibujados los reptiles que le han dado nombre a la casa de La Doña: Las tortugas. En esta vista general de la piscina, a la izquierda, se pueden observar, al lado derecho, el piso de mosaicos azul y terracota enmarcados en piedra. Al fondo y sobre sus pedestales de azulejos portugueses dos esculturas masculinas de pastores italianos en piedra blanca. En los nichos ovales una serie de cesares de Roma que lucen por la iluminación existente detrás. Los arcos están decorados con azulejos portugueses y alrededor de la alberca espléndidas macetas de gran tamaño de Talavera de Puebla.


En esta Villa de Cuernavaca hay muchas Tortugas. Desde el pórtico, en el frontón de la fachada, una tortuga fue trabajada en piedra de cantera. En el interior de la casa, en el vitral-plafond multicolor. En el fondo de la alberca tres tortugas fueron interpretadas en mosaico veneciano. En el pasamanos del barandal de la escalera a base de pasta y en un extraordinario trompe l’oeil, fueron realizados los caparazones de la tortuga. 

Con gran habilidad y gusto, María supervisó de manera exigente la construcción con la que marcó un estilo de opulencia y pasión por antigüedades y el arte.

¡Bienvenidos!